El portal de las palomas, ahora Bravo.
Oriente de la plaza, contuvo fincas antiguas, demolidas por 1925. en el frente todas ellas daban acceso a los comercios. Sobresalía la de Bustamante, considerada por un observador foráneo en 1872 como “una de las mejores casas de León… orden toscazo en la parte baja y dórico arriba, jónico y corintio rematando con un artesanado que corona y agracia el edificio”. En ella inició actividades el Circulo Leones Mutualista. También vale mencionar la de Manuel Cánovas, dueño de la hacienda de Jalapa. Otra fue de la familia Obregón. El edificio que hace esquina con la antigua casa del Oratorio fue proyectado por Luis Long en 1097 para los almacenes La Primavera y conserva su diseño.
El portal norte o Aldama.
Mantiene, bajo sus construcciones decimonónicas, las huellas del León más antiguo. Contraesquina con el templo del Sagrario, el conjunto de las Tullerías fue interviniendo por Luis Long, otorgándole su aspecto actual, por el acondicionamiento de lo que sería entonces un nuevo módulo comercial y de relaciones sociales, con la más avanzada modernidad de su época, concluyéndolo en 1905.
En la parte media del portal Aldama, lo que fue el elegante Hotel Francés ha conservado mayormente su estructura y aspecto. Conserva la construcción del XIX, pero también hay del XVII y anteriores en la parte posterior.
La plaza menor (ahora de los fundadores).
Fue cementerio en los primeros tiempos pero se acondicionó en los del imperio francés cuando a propósito de la vista Maximiliano a la ciudad, a la plaza principal se le dio el nombre Del Emperador y a la pequeña De la Emperatriz y le fueron sembrado árboles y plantas con flores.
El portal de las delicias.
Llamado así por el mesón del que tomó el nombre, es la finca que sobresale al oriente. Originalmente hicieron casa ahí los descendientes de un fundador de la villa, el minero Pedro Gómez, pero en 1765 la compró el español Manuel Jerónimo de Vega. Manuel Gutiérrez de la Concha, nieto de Mazorra, la hizo la construcción nueva, que contó con: …quince piezas con malos techos, patios y corrales, caballerizas, corredores de doce arcos de cantera, portales a la plazuela con doce arcos de cantera….
Entonces brindó su amplia, sencilla y elegante fachada. En 1867 el ayuntamiento pasó a la nueva casa municipal. La familia Guerra fue dueña entre 1890 y 1935; lo convirtió de mesón Guerra y luego Hotel Guerra. En los veinte del siglo XX, Guillermo Vera lo transformó en Hotel México. Ahora es cede de la casa de la Cultura Diego Rivera.
Antiguas capillas.
En el origen más remoto de la población, sen su entrada y salida hubo ermitas donde el viajero se detenía a pedir protección. Las construcciones originales eran improvisadas. La presencia de la imagen definía el sitio como el indicado para ofrecer ánimo, consuelo y seguridad a quien hiciera frente a ellas, resguardadas por un techo y acaso un sencillo recinto. Con el tiempo, al integrarse al casco urbano que crecía, se fueron convirtiendo en recintos de culto con atención eclesiástica regular.
Las de origen mas remoto son: El señor de la Paz, La ermita del señor del mezquitito, la capilla de la soledad, la iglesia catedral, el templo de nuestra señora de los Ángeles, el inmaculado corazón de María, el Santuario de Nuestra Señora de Guadalupe, el Oratorio de San Felipe Neri. |