Se definió así, lo definió en su origen, una política de doblamiento segregacionista en 1598, a raíz de la inconformidad de uno de los primeros fundadores porque los mulatos no tuvieran propiedades en el casco de la villa de León. La población leonesa había sido oficialmente reconocida con nombramiento de autoridades locales en enero de 1576, dentro de la jurisdicción de la Nueva España, entidad que nació y se consolidó en esa centuria formativa e integradora, con todo su historial de imposiciones, conflictos y adaptaciones.
La colonización resultó multiétnica. Sólo se avalaba lo que se ajustara a patrones de expansión y consolidación definidos desde las políticas españolas. En este sentido se dio un proceso de hispanización, pero en una dinámica de mestizaje y adaptación en la convivencia. Sin embargo, los conflictos no se hicieron esperar en la formación de los asentamientos. |