Se escogió como lugar conveniente la parte más cómoda, el sitio para la fundación del poblado donde encontraron “Buena disposición de tierras y aguas … al oriente de un arroyo que pasa por la orilla y caída de la albarrada de una loma y mesilla”.
Se demarcó lo que sería la Plaza de Armas y alrededor de ella se distribuyeron los solares para españoles. Sin embargo se pudo adjudicar algunos mulatos, por haber participado en empresas de conquista y colonización de la frontera, y se dio una incipiente integración entre mulatos y españoles. Sin embargo pro recelo de algunos españoles los mulatos fueron desplazados a otros espacios como el Barrio Arriba, aunque no dejaron de tener sus casas en el centro y en los pueblos de indios.
Al sur de la villa, con indios inmigrantes, se establecieron dos “rublos indios”: al oriente el de El Coecillo, por 1580. algunos años mas adelante -1595- se asentó un grupo otomí en la parte sur, el de San Miguel de la Real Corona.
En los informes que el gobierno novohispano solicitaba se particularizaba que los datos referidos a estos “pueblos de indios”, por su categoría independiente. Sin embargo, el Barrio Arriba –que se poblaría al norte de la Villa de León – formaría un núcleo administrativo con ella, por lo que resulta difícil diferenciar lo relativo específicamente a él en las estadísticas generales referidas a la misma villa.